Para diseñar una logística de clase mundial, debes entender que la estantería metálica industrial no es un mueble pasivo, sino el soporte de tu estrategia comercial. Si estás en la fase de diseño o reestructuración, elegir la estantería industrial adecuada es el primer paso para garantizar que el flujo de tu mercancía sea coherente con tu modelo de ventas.
No es lo mismo almacenar repuestos de baja rotación que gestionar alimentos o medicamentos donde el tiempo es el peor enemigo. Si eliges mal, estarás condenando tu eficiencia operativa; pero si eliges bien, habrás diseñado una máquina de ahorro y velocidad. Vamos a descifrar cómo convertir el acero en una ventaja competitiva estratégica para tu negocio.
El corazón del flujo: Sistemas de almacenamiento LIFO y FIFO
La gestión de inventarios profesional se basa en dos filosofías principales que dictan el tipo de estructura que necesitas. Ignorar esta distinción es uno de los errores más costosos para un Director de Operaciones.
Metodología FIFO (First In, First Out)
El sistema FIFO garantiza que el primer producto en entrar sea el primero en salir. Es la regla de oro para la gestión de inventarios de alta rotación y la solución definitiva para soluciones para productos perecederos en bodega.
Si manejas lácteos, cosméticos o cualquier insumo con fecha de caducidad, necesitas estanterías que permitan el acceso por gravedad o pasillos de carga y descarga independientes. Estructuras como el Rack Dinámico son ideales aquí, ya que el producto fluye naturalmente hacia el operario de despacho.
Metodología LIFO (Last In, First Out)
En el sistema LIFO, el último producto que entró es el primero que sale. Se utiliza habitualmente para materiales de construcción, productos homogéneos o aquellos que no pierden valor con el tiempo.
Para maximizar la densidad en estos casos, sistemas como el Rack Drive-in permiten que el montacargas ingrese a la estructura, aprovechando cada centímetro cúbico disponible al eliminar pasillos intermedios.
Optimización de la cadena de suministro en almacén: Selectividad vs. Densidad
Uno de los dilemas más grandes en la logística avanzada es elegir entre tener acceso a todo el inventario al mismo tiempo o guardar la mayor cantidad de carga posible.
Por un lado, la «selectividad» se refiere a la capacidad de acceder a cualquier unidad de carga (estiba o caja) sin tener que mover otra. Por otro lado, la «densidad» busca eliminar pasillos para aprovechar el volumen cúbico. No existe una solución única; el éxito depende de tu perfil de inventario:
Selectividad Total: Si tu operación requiere picking constante de diferentes referencias (SKUs), el Rack Selectivo es tu mejor opción. Permite acceso directo al 100% de las estibas, facilitando un control riguroso del stock.
Alta Densidad: Cuando el costo del metro cuadrado es crítico y manejas pocas referencias pero mucho volumen, la densidad prima sobre la selectividad. Aquí es donde la optimización de la cadena de suministro en almacén se logra compactando la carga, reduciendo el «aire» desperdiciado entre niveles.
Conclusión
La estantería metálica industrial debe ser el reflejo de tus procesos, no un obstáculo para ellos. Elegir entre sistemas FIFO o LIFO, o entre densidad y selectividad, determinará la agilidad de tu respuesta ante el mercado.
Recuerda que un almacén bien diseñado no solo guarda productos; protege tu capital, reduce los tiempos de interacción y garantiza la seguridad de tu equipo. Su elección requiere de un análisis riguroso de tus necesidades y de las condiciones de tu espacio de almacenamiento, priorizando los criterios abordados en este contenido.
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